Buscador de contenidos. Escribe en la barra la palabra o tema que buscas.

1 de febrero de 2017

En casa del herrero cuchillo de... ¡mejor de hierro del bueno!

Hay un dicho popular que dice “En casa del herrero, cuchillo de palo” y se utiliza para advertir acerca de que suele faltar alguna cosa en el lugar donde lo normal o fácil sería hacerla o conseguirla. Hay una variable que constituye una ultracorrección popular que habla de “cuchara de palo”, por no considerar lógico que un cuchillo sea de palo. Pero, ¿Cómo podemos utilizar el espíritu de este refrán para seleccionar a nuestros partners?

Partamos de la idea de que necesitamos buscar un asesor, un consultor o un Partner de algún tipo para avanzar y crecer con nuestra empresa y no queremos equivocarnos, pues somos conscientes de que nuestro próximo crecimiento va a depender en parte de sus “consejos para nuestro impulso” o de sus “gestiones con nuestro cliente o producto”. Entonces, ¿Sería aconsejable trabajar con alguien que no se aplica sus propios consejos o que sus conceptos de un buen servicio son inferiores a los nuestros? ¿Imaginas una clínica de adelgazamiento dónde todos son gordos? ¿O una empresa de limpieza cuyas oficinas estén siempre sucias? ¿O un fabricante de luminarias led que sólo utiliza luz incandescente?

Aunque toda regla tiene su excepción, a la hora de seleccionar un consultor o un Partner de servicios deberíamos guiarnos por todo lo que indica cuál es la norma allí, porque esa relación marcará lo que podría ser nuestro “eslabón débil” o lo que nos servirá de “punto de impulso”. 

También, si queremos tener más clientes, podríamos verlo al revés y pensar, ¿Tengo yo el “cuchillo de palo… o de hierro”? Sin duda el mejor argumento de venta es un buen ejemplo, lo que en palabras de otro refrán sería “Predicar con el ejemplo”


David Carrascosa Mendoza
Fundador de Grupo CONESVI
Twitter: @DCarrascosaMend    
Perfil en LinkedIN


Suscríbete para recibir las nuevas publicaciones por mail.