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1 de marzo de 2016

¿Es importante la experiencia previa en un sector para dirigir una empresa?

Partiendo del concepto genérico en el que se considera que pertenecer a un sector es contar con cinco años o más de experiencia trabajando en el mismo, vamos a intentar plasmar qué ventajas e inconvenientes existen al contratar a un directivo entre alguien que tiene experiencia en un sector y alguien que no la tiene, y quién puede resultar más interesante al frente de una empresa. Damos por sentado que en ambos casos se tienen la cualificación necesaria para desarrollar el trabajo y solamente nos centramos en la importancia de contar con experiencia en el sector correspondiente, al que llamaremos genéricamente “el sector”, porque supondremos que ya tendrá experiencia en un puesto de nivel similar.

Cuando se comparan las decisiones en las que toman parte expertos en el sector con la de directivos que son ajenos al mismo se aprecian dos pautas de comportamiento diferentes. La primera es que los directivos expertos en el sector, al incorporarse a una empresa, introducen más cambios en una primera fase que los directivos que vienen de otro sector, es decir, que entran en contacto por supuesto más rápidamente. Si empleamos el concepto “fases” para describirlos tiempos, diríamos que los que provienen del mismo sector tienen más actuaciones de cambios en una primera fase que los que vienen de otros sectores, además los que proceden del sector introducen cambios mayores en esta primera fase. Se puede decir que a la hora de tomar la salida, los que provienen del sector traen consigo una experiencia que es rápida y directamente aplicable, frente a los que no vienen del sector, que tienen una experiencia que necesita más tiempo para ser adaptada. El inconveniente es que cuando llega un nuevo directivo y trae su experiencia siempre trata de utilizarla, sea ésta aplicable o no, aunque el entorno del negocio en el que se encuentra ahora sea muy diferente al que trabajaba antes. Incluso pueden llegar a intentar convertir el nuevo puesto de trabajo en su antiguo puesto de trabajo, con lo bueno y lo malo de ese cambio.

No contar con experiencia previa en el sector puede suponer la ventaja de la innovación de procedimientos y la rotura de rutinas internas perjudiciales implantadas en el hábito de la empresa. Dicho de otro modo, que puede adaptar a nuestro sector y empresa los conocimientos que el directivo adquirió en otros sectores y empresas. En muchas ocasiones esto puede ser beneficioso. Por contra podríamos decir que las estadísticas muestran que la falta de experiencia en el sector se da en tres de cada cuatro casos de fracasos directivos, si aceptamos esa pauta general que dice si un directivo es despedido en los dos años siguientes a su inicio en el puesto, es porque ha fracasado en su cometido, aunque también puede ser que el error hubiese sido contratarlo.

En definitiva, la experiencia y el conocimiento sólo son despreciados por aquellos que no los tienen, y es tan importante que se encuentra detrás de la mayor parte de los éxitos, pero la experiencia se consigue trabajando y con tiempo, por lo tanto,  hay que buscar el directivo más adecuado, pero no conviene olvidar que la experiencia es la conversión de los conocimientos teóricos en acciones prácticas.

Twitter: @DCarrascosaMend     LinkedIN




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