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1 de octubre de 2015

Qué es la sinergia en la empresa y cómo se puede evaluar

Durante los últimos años hemos visto crecer y expandirse algunas palabras repetitivas que aluden a conceptos “novedosos” sobre nuevas formas de gestionar las empresas. Gracias a las redes sociales y a los gurús, muchas de esas palabras se han convertido en sinónimo de conceptos huecos que no significan nada concreto y a la vez pretenden significarlo todo, conceptos que a menudo están más cerca de la utopía que de una forma de gestionar o realizar un trabajo. Una de esas palabras que han sido distorsionadas es “sinergia”. Pero, ¿qué significa sinergia en el contexto de la empresa y cómo podemos evaluar su eficacia en la producción?

Ejemplo para ilustrar la sinergia
Según el diccionario la sinergia es la unión de varias fuerzas, causas, etc., para lograr una mayor efectividad. Y en el mundo de la empresa la sinergia se podría expresar con la ecuación “2+2=5” lo que significa que un conjunto de empresas sumado consigue o vale más que todas ellas aisladamente.

La sinergia bien cohesionada debería de tener efectos en la puesta en común de competencias y proyectos, por ejemplo en las acciones de marketing, en las de I+D y en las operaciones comerciales. También deberíamos notar su efecto en la parte económica de la empresa como son las inversiones, la explotación e incluso en la gestión del tiempo productivo. Otra área importante donde notaremos que la sinergia está funcionando es el incremento de las ventas actuales y/o en la entrada a nuevas áreas de productos y nuevos mercados.

Demasiado a menudo se nos vende como sinergia el mero hecho de tener más contactos o el relacionarse entre empresas con el fin de intercambiarse posibles oportunidades de negocio que se ejecutarán después individualmente, es decir, el famoso “si yo me entero de algo de lo tuyo te aviso, y si tú sabes algo de lo mío me avisas”. Pero eso no es sinergia, la sinergia genera ventajas en las unidades empresariales y crea fuentes de valor añadido corporativo, como estas:
  1. Economía de escala derivada de compartir determinadas funciones o medios de trabajo.
  2. Mejora la competitividad profesional de la dirección, incluyendo mejores conocimientos teóricos y prácticos que servirán de ayuda para tomar mejor sus decisiones.
  3. Atraer y conservar a mejores profesionales.
  4. Intercambios de información sobre tecnología o tendencias de mercado con los que se incrementa la base del conocimiento disponible.
  5. La capacidad de mirar hacia delante y planificar los proyectos de futuro como un conjunto de empresas que forma una nueva empresa en sentido operativo, mientras que las unidades empresariales que forman el conjunto siguen inmersas en su productividad diaria.
  6.  Un mayor rendimiento debido a los valores y normas comunes.


En conclusión, parece que el enfoque que mejor resultado da para aprovechar las posibilidades de coordinación y sinergia consiste en empezar con una serie de proyectos paralelos y actividades de apoyo mutuo que tengan una orientación general hacia la coordinación, supervisando esos proyectos estrechamente y estando todos dispuestos a introducir a mitad de camino correcciones estratégicas y operativas cuando sean necesarias.

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