Buscador de contenidos. Escribe en la barra la palabra o tema que buscas.

1 de enero de 2015

Cómo utilizar la relación causa-efecto para mejorar una empresa

Comienza un nuevo año y con él un nuevo ejercicio para las empresas, con nuevas previsiones y objetivos a lograr, el principal será lograr que el 2015 resulte mejor que el 2014 en todos los sentidos pero sobre todo, en el sentido de la rentabilidad económica. La mejor estrategia será la de gestionar la relación causa-efecto de tal forma que la rentabilidad sea una consecuencia, pero ¿cómo podemos hacer que la relación causa-efecto trabaje a favor de nuestro negocio?

Partamos esta realidad: “toda situación es la consecuencia de los efectos derivados de una o varias causas”, y por lo tanto siempre estamos viviendo los “efectos” que se producen por esas “causas”, habiéndolas provocado nosotros o no y sin importar si somos conscientes de ello o no. Pondré un sencillo ejemplo para captar mejor esta idea. Si un coche se detiene, el efecto es que las ruedas se paran, pero la causa difícilmente estará en las ruedas, sin embargo en las empresas es frecuente que si algo no funciona como se espera (las ruedas) se intente sin éxito cambiar y ajustar los efectos sin atender a las causas.

La rentabilidad es una consecuencia de la relación causa-efecto

La mayor parte de las veces, cuando un empresario dice que quiere mejorar su empresa en realidad está diciendo que quiere obtener más beneficios, es decir, que quiere vender más para tener más beneficios Pero tener más beneficio, ¿de qué depende?

  1. Enfoque financiero. Para aumentar los beneficios la empresa tendrá que trabajar sobre la generación de la rentabilidad mejorando costes, evaluando expandirse, plantear promociones u ofertas, etc. Pero para que el enfoque financiero no resulte contraproducente, ¿qué tendrá que tenerse en cuenta?
  2. Enfoque de valor para el cliente. El cliente compra cuando encuentra que el precio a pagar compensa lo recibido, por eso la empresa deberá tener en cuenta no sólo su precio, sino además la calidad, el servicio y la atención que se ofrece a los clientes, la categoría e imagen de marca que se ofrece, etc. Pero para ser más atractivos desde el punto de vista del cliente como para que se decidan por su marca y no por otra, ¿qué tendrá que ajustarse o cambiarse?
  3. Los procesos internos. Esto abarcaría revisar y mejorar los procesos de compra, distribución, almacenaje, fabricación, etc. Pero las mejoras en los procesos internos no se aplican solas y suelen estar relacionadas con la forma de trabajar de la organización, por lo tanto, ¿qué será necesario?
  4. Aprendizaje y desarrollo organizativo. Esto supondrá impartir la formación adecuada y adaptada al puesto de trabajo, dotarlo de la tecnología y medios necesarios, tener el ambiente y sistema adecuado para fomentar los procesos de creación de valor y mejora continua.

Creo que para explicar la relación causa-efecto será suficiente hasta aquí, aunque también podríamos decir que para que estos procesos sean aceptados, metabolizados y optimizados en la organización de la empresa, sería necesario hacer un proceso de selección de personal adecuado. Este tipo de análisis sirven para llegar hasta el fondo y obtener resultados en lugar de frustraciones.

Como ejemplo y siguiendo la línea expuesta podríamos decir que a menudo, para obtener un mayor beneficio no deberíamos quedarnos en presionar a la red de ventas o en hacer ofertas más agresivas con más publicidad, sino que tendríamos que empezar por tener un personal adecuado al puesto, un personal que tiene la formación (interna y externa) que se necesita para desarrollar bien su trabajo, los cuales junto con procesos internos que añadan valor al producto servirán para que el cliente perciba mejor el valor de nuestro producto, en comparación con los de la competencia, lo considere más valioso o interesante en la relación calidad-precio, haciéndole llegar a la conclusión de que merece la penar pagar nuestro precio por todo lo que recibe a cambio de forma directa, vinculada, percibida o asociada, lo que repercutirá en un aumento de las ventas y en consecuencia una mayor rentabilidad.

No podemos actuar sobre las influencias externas (crisis, aumento de competencia, etc.) pero si podemos hacerlo sobre las internas, y aunque a veces sea más fácil echar la culpa a todo lo exterior y al “efecto” sobre nuestra empresa, lo más práctico para hacer sostenible económicamente una empresa es buscar la “causa” avanzando de nivel en nivel, para que si “el tornillo de ajuste” se encuentra en nuestra estructura podamos ajustarlo.

Puedes encontrar servicios especializados en El método CLAVE.com® y consultoras especializadas en procesos para la creación de valor, como Fusión Comunicación & Estrategia. El único camino viable entre el ¿dónde estamos ahora? y el ¿hacia dónde vamos? es el de los procesos cotidianos, es allí donde debemos desarrollar y aplicar los valores que sirven de cauce estratégico, elaborando procesos de creación de valor que establecerán las relaciones causa-efecto de forma beneficiosa para los resultados de tu empresa.

Suscríbete para recibir las nuevas publicaciones por mail.